Paloma Valencia, a quien muchos ya llaman “La Palometa”, sigue dando discursos de “unidad”, “fe cristiana” y “valores”, pero su campaña es un verdadero circo de doble moral, traición y aliados podridos. Es hora de decir las cosas como son: esta señora es la mayor farsa del momento en el uribismo.
1. La pésima y vergonzosa decisión de Juan Daniel Oviedo
La Palometa cometió uno de los errores más idiotas de su vida política al elegir como vicepresidente a Juan Daniel Oviedo, un activista maricón que ha defendido el cambio de sexo en niños desde los 8 años.
Mientras consagra su campaña al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, abraza a alguien que promueve confundir y mutilar menores. ¡Qué descaro tan asqueroso! Eso no es fe, es pura hipocresía barata y traición a los valores cristianos que dice defender.
Hasta el propio Daniel Briceño, el representante más votado del Centro Democrático, lo dijo sin pelos en la lengua: “Todo iba bien hasta que llegó Oviedo”. La Palometa hundió su propia campaña por querer quedar bien con el centro ideológico.
2. Asesores desastrosos que la convirtieron en un desastre
Sus asesores son otro chiste malo. Cambió de último minuto a Luis Duque por Danny Quirós, un supuestamente “genio” costarricense que lo único que logró fue aislarla, cancelar debates y convertirla en una candidata muda y sin rumbo.
En redes la están destrozando: pasó de tener momentum a parecer una candidata desesperada y sin garra. Los asesores de la Palometa no solo son malos… son un completo desastre que terminó de enterrar cualquier posibilidad real.
3. Rodeada de corruptos y estafadores
La “unidad” de la Palometa es una vergüenza:
- Jhony Besaile: Se subió a tarima con este tipo, condenado recientemente por la Corte Suprema por corrupción. Miembro del clan de los Ñoños.
- Wilmer Carrillo: Otro aliado lleno de procesos y condenas por corrupción.
- Yeferson Cossio: Ha coqueteado y recibido apoyo de este personaje investigado por pirámides financieras, quien ha dejado a miles de colombianos pelados con sus estafas tipo “Método Cossio”, Real Business y Goarbit.
¿Esta es la “unidad” que ofrece? ¿Unir a corruptos, estafadores y activistas de género? Patético.
4. Le robó la candidatura a María Fernanda Cabal
La Palometa le clavó un puñal por la espalda a María Fernanda Cabal, la verdadera candidata con huevos, conexión con las bases y lealtad al uribismo auténtico. Prefirió robarse la candidatura para imponer su versión light, negociada y sin carácter.
5. Doble estándar asqueroso
Ataca a Abelardo De La Espriella por haber sido abogado de Alex Saab hace años, pero ella se abraza con corruptos condenados, elige un vice con agenda enferma de género y habla de “valores” mientras todo a su alrededor huele a podredumbre.
Conclusión:
Paloma Valencia es una traidora al uribismo. Ya no representa ni la mano dura, ni los valores, ni la valentía que necesita Colombia. Es pura palabrería, hipocresía y mala fe.
Los uribistas de verdad ya lo tenemos claro: Abelardo De La Espriella, el Tigre, es quien realmente levanta las banderas originales con cojones y sin dobleces.
Este 31 de mayo defendemos al Tigre con total determinación y le decimos a la Palometa: ¡Se acabó tu circo! Los colombianos ya te tenemos calada. 🇨🇴🐯
