La campaña presidencial de Abelardo de la Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria, encendió las alarmas este jueves al denunciar públicamente una amenaza directa atribuida al Ejército de Liberación Nacional (ELN). Según un comunicado oficial emitido por su equipo, el candidato habría sido declarado «objetivo militar» por la guerrilla, en el marco de una supuesta «escalada terrorista» que también apuntaría a las sedes de su movimiento en varias ciudades del país.
La alerta se originó el pasado 10 de febrero de 2026, cuando, a través del esquema de seguridad del candidato, se recibió una llamada anónima. En ella se advertía explícitamente sobre acciones violentas planeadas contra De la Espriella y sus instalaciones políticas. El comunicado detalla que se mencionaron posibles escenarios en ciudades clave como Bogotá, Cali, Popayán, Medellín, Barrancabermeja, Bucaramanga, Neiva, Barranquilla y Cúcuta.
«La intimidación criminal no condiciona el ejercicio democrático», enfatizó la campaña en su pronunciamiento. A pesar del riesgo, aseguraron que no modificarán su agenda pública y pidieron de inmediato un «refuerzo integral del esquema de protección», así como la intervención urgente de organismos de inteligencia del Estado para verificar el origen, credibilidad y alcance de la amenaza. La información ya fue remitida a la Policía Nacional y a la Seccional de Protección y Servicios Especiales.
Esta no es la primera vez que el nombre de Abelardo de la Espriella aparece vinculado a tensiones con grupos armados. En octubre de 2025, un vehículo de su campaña fue incinerado en Arauca, incidente que el ELN negó haber cometido, calificándolo como un «show mediático» para ganar votos. Además, se han reportado prohibiciones del grupo guerrillero para realizar actividades políticas en zonas bajo su influencia, incluyendo amenazas a coordinadores locales como Juan Carlos Santamaría.
Abelardo de la Espriella, abogado de profesión y figura de derecha crítica del gobierno de Gustavo Petro, ha logrado posicionarse como uno de los precandidatos más visibles en la carrera hacia las elecciones presidenciales de 2026. Su movimiento Defensores de la Patria avanza en la recolección de firmas con cerca de 2 millones avaladas por la Registraduría Nacional de más de 5 millones presentadas y ha generado encuestas donde aparece en disputa por el primer lugar, incluso liderando en algunos sondeos recientes junto a figuras como Iván Cepeda.
La denuncia ha generado reacciones inmediatas en redes sociales y medios. En X (antes Twitter), simpatizantes del candidato han calificado la amenaza como prueba de que representa un «verdadero peligro» para intereses de la izquierda radical y el narcoterrorismo. Publicaciones exigen protección inmediata y algunos incluso llaman la atención de figuras internacionales. Otros usuarios, en cambio, han revivido acusaciones pasadas contra De la Espriella, incluyendo cuestionamientos a su trayectoria profesional y supuestos vínculos controvertidos.
Hasta el momento, el ELN no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre esta amenaza específica. El grupo continúa en diálogos de paz con el gobierno colombiano, aunque ha sido señalado en múltiples acciones violentas recientes, incluyendo ataques con drones y operaciones en zonas rurales.
El incidente se enmarca en un clima de creciente preocupación por la violencia electoral en Colombia. Expertos advierten que amenazas como esta podrían escalar tensiones en el proceso democrático, especialmente cuando faltan pocos meses para las consultas y la primera vuelta presidencial. La campaña de De la Espriella ha hecho un llamado al Gobierno Nacional para garantizar la seguridad de todos los candidatos y del proceso en su conjunto.
Mientras las autoridades investigan la veracidad de la llamada anónima, el candidato insiste en que seguirá adelante: «Firmes por la Patria». La pregunta ahora es si esta denuncia fortalecerá su narrativa de seguridad y mano dura contra la guerrilla, o si generará más polarización en una campaña ya cargada de controversias. El país observa de cerca.
