Córdoba y gran parte del Caribe están bajo el agua. Más de 25.000 familias damnificadas solo en el departamento, ríos desbordados, vías destruidas, municipios como Cotorra completamente inundados. A nivel nacional: al menos 13 muertos, más de 69.000 familias afectadas y un aumento del 64% en las lluvias de enero según el Ideam. La emergencia está declarada, pero la pregunta que duele es: ¿por qué estas zonas siguen tan vulnerables?
El presidente Gustavo Petro salió rápido a X a señalar culpables: el cambio climático y el mal manejo de las represas Urrá e Hidroituango. Dice que estaban “súper llenas”, que derramaron miles de toneladas de agua en vez de generar energía y que eso agravó las crecidas. Ordenó investigaciones y hasta pidió la renuncia del gerente de Urrá. Todo muy ambientalista. Pero mientras señala con el dedo a diestra y siniestra, omite convenientemente el elefante en la habitación: el saqueo millonario en la UNGRD durante su propio gobierno.
La UNGRD: Donde se Robaron la Prevención
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, que justamente debía prevenir y atender este tipo de emergencias, fue convertida en una piñata política. La Contraloría calcula que se perdieron más de 5 billones de pesos en contratos irregulares. Empezó con los famosos 40 carrotanques para La Guajira (46.800 millones con sobrecostos brutales) y siguió con:
- Alquiler de vehículos: 35 mil millones
- Plantas desalinizadoras: 42 mil millones
- Jagüeyes y ollas comunitarias: más de 95 mil millones
- “Plan 700” y otros fondos: cientos de miles de millones evaporados
Exfuncionarios como Olmedo López y Sneyder Pinilla han confesado sobornos. Entre ellos: 4.000 millones entregados a presidentes del Congreso (Iván Name y Andrés Calle) para comprar votos a favor del gobierno. En Córdoba, el congresista Wadith Manzur presionó por 50.000 millones para obras de drenaje en Cotorra… que nunca se hicieron. El resultado: hoy Cotorra está bajo el agua y la alcaldesa lo atribuye directamente al “entramado de la UNGRD”.
Fondos que debieron ir a diques, canales, limpieza de ríos y prevención en zonas vulnerables, terminaron en bolsillos de políticos y contratistas cercanos al poder. Y ahora, cuando la gente más los necesitaba, no había nada.
Petro: Victimizándose Mientras la Gente Se Ahoga
Es indignante ver al presidente victimizarse en redes, echándole la culpa al clima y a las represas, cuando su gobierno tuvo responsabilidad directa en dejar sin recursos a la entidad que debía proteger a estas comunidades. Opositores lo han dicho claro:
- Sergio Fajardo: “El escándalo de corrupción de la UNGRD tiene consecuencias para la gente. La ayuda no ha llegado.”
- Juan Daniel Oviedo: “La idea terminó en una robadera.”
En redes la furia crece: con 46.800 millones robados solo en los carrotanques, la UNGRD quedó paralizada justo cuando más la necesitaban. Y en Córdoba, feudo de varios congresistas salpicados, el golpe fue aún más duro.
Petro habla de “delito ambiental” por las represas, pero calla sobre el delito de corrupción que debilitó la prevención de desastres en su propia administración. Denuncia lo de antes, dice que es un problema histórico… pero él era el jefe del Estado mientras pasaba.
Hora de Responsabilidades
Las inundaciones tienen un componente climático, sí. Pero no se puede seguir usando el cambio climático como excusa para tapar la ineptitud y el robo. La gente de Córdoba no necesita más tuits victimistas: necesita obras que nunca llegaron porque se las robaron. Las investigaciones avanzan en la Fiscalía y la Corte Suprema. Pero mientras tanto, los damnificados pagan las consecuencias de una corrupción que no empezó con este gobierno… pero que floreció como nunca bajo su mando. Ya es hora de que dejen de señalar culpables lejanos y empiecen a asumir las que les tocan. Porque el agua se lleva las casas… pero la corrupción se lleva las vidas.
